Convertirte en Esteticista

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE SER ESTETICISTA


¿Estas pensando en trabajar como esteticista pero no estás segura? Aquí te comparto algunas de las ventajas y desventajas de ser esteticista para que entiendas mejor en qué consiste esta profesión.


Ventajas de ser esteticista


Entablas relaciones duraderas con tus clientas


Una de las ventajas que tenemos las esteticistas es que mientras estamos trabajando, podemos hablar de casi cualquier cosa con nuestras clientas. Cuando trabajas de esteticista, con el tiempo, tu trabajo se acaba pareciendo a ir a tomar un café con una amiga. 

Te imaginas ir al médico y contarle cómo fueron tus vacaciones o lo guapa que estaba tu hermana en su boda? ¿Tampoco se lo contarías a la carnicera, no? En la mayoría de profesiones se mantienen las distancias con el profesional y se va directamente al grano, fijando la atención en el servicio requerido. A menudo, en la estética, la línea profesional y la personal se entrecruzan y tus clientas acaban cogiendo mucha confianza contigo. 

Personalmente, tengo muchas clientas que cuando veo su nombre en la agenda, me alegra saber que voy a tener una buena conversación y risas con ellas. Esto hace el trabajo muchísimo más ameno y hace que el día se te pase volando. Además, he de reconocer que he conocido grandes personas gracias a mi trabajo, y amistades que conservo durante años y que empezaron siendo solo clientas.

También conozco esteticistas que mantienen las relaciones con sus clientas de una manera estrictamente laboral y evitan coger demasiada confianza y crear amistades. Depende de cada persona y de cada profesional.


Tienes acceso a skincare profesional de alta calidad


Como esteticista, estás acostumbrada a trabajar con productos profesionales y conoces todas sus propiedades y beneficios. Si trabajas en Estética, tendrás acceso a ese tipo de productos con un gran descuento. Por lo que mientras tus amigas compran sus cremas en la perfumería, tú conseguirás productos cosmecéuticos a un precio de risa. Tu piel te lo agradecerá y a ti te será muy difícil volver a utilizar productos que no sean de gama profesional, ya que notarás que su efectividad no es la misma.


Puedes realizarte tratamientos de estética gratis


Desde que empiezas a estudiar en la academia, tienes que practicar todos los tratamientos, esto significa que también harás de modelo para tus compañeras y recibirás tratamientos faciales, masajes, depilaciones, etc, de manera gratuita. Más adelante, dependiendo de dónde trabajes, también tendrás que aprender los nuevos protocolos, o ayudar a otras esteticistas y enseñarles cómo realizar los tratamientos, así que en más de una ocasión te realizarán tratamientos.

También podrás ir siempre depilada. Esa frase que dice “en casa del herrero, cuchillo de palo” dependerá totalmente de ti. Si trabajas en un centro de estética, te será muy fácil ir siempre depilada. La mayoría de centros permiten a las empleadas depilarse entre ellas. Además, si trabajas en un centro de depilación láser, muy probablemente consigas hacerte el láser de manera gratuita o con un gran descuento. ¿Suena bien, no?


Conoces de primera mano las claves para envejecer despacio


Si eres esteticista conoces perfectamente la piel y los agentes que causan el daño y el envejecimiento en esta. Frenar el envejecimiento será algo natural para tí desde bien joven, ya que siempre escogerás los mejores cuidados para tu piel y no la someterás a factores externos que puedan acelerar el proceso de deterioro. 

Desmaquillarte cada día, usar protección solar y nutrir tu piel serán tus mantras de cuidado facial y lo que transmitirás a tus clientas.


Nunca dejarás de aprender


El sector de la Estética y la Belleza siempre está en constante desarrollo y nunca deja de evolucionar. Constantemente aparecen tratamientos nuevos, se desarrollan nuevas técnicas y se introducen nuevos ingredientes en el cuidado facial y corporal. Es por ello que las esteticistas requieren de una formación continua en su trabajo, ya que es fácil quedarse estancada si no te mantienes al día de las novedades en Estética.

Leer revistas de profesionales, acudir a los congresos de Estética anuales y asistir a todas las formaciones de las marcas, así como a las que tú misma te subvenciones es imprescindible para seguir creciendo profesionalmente. Si trabajas de esteticista, nunca dejarás de aprender cosas nuevas sobre tu profesión.

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Hay muchísimas ofertas de trabajo


Si eres una buena esteticista, nunca te faltará el trabajo. La estética tiene un montón de salidas profesionales. Esto quiere decir que las oportunidades laborales son infinitas. Cada día se publican nuevas ofertas de trabajo en el sector. Cada día abren nuevos centros de Belleza que requieren nuevas empleadas, sobre todo en las grandes ciudades. Es un sector en auge y hay trabajo para aburrir. Otra cosa es que esté bien pagado, pero trabajo hay. Aquí te comparto las mejores app para buscar trabajo de esteticista.


Es una profesión que compensa y te llena a nivel personal


La profesión de esteticista es una profesión totalmente vocacional. Las personas que eligen estudiar estética lo hacen por que les gusta el mundo de la belleza, compartir su conocimiento en esta industria y ayudar a las personas a sentirse guapas y mejor consigo mismas.

Con cualquier tratamiento que realices a una clienta, instantáneamente la harás sentir mejor consigo misma y te lo agradecerá. Causar ese impacto en alguien todos los días es algo que no tiene precio y que compensa. Te hace sentir bien.


Es una profesión que en general no es aburrida


No sé tú, pero yo no podría trabajar en un trabajo donde me pasara 8 horas al día haciendo exactamente lo mismo cada día. Esto en la Estética no pasa. Los diferentes tratamientos de Estética son tan variados que es imposible que te aburras haciendo tu trabajo. No es una profesión repetitiva ni en la que estés todo el día en la misma posición. Te sentarás, te levantarás, entrarás, saldrás, estarás en constante cambio y movimiento.

Habrá tratamientos que te gusten más y otros que te gusten menos. De igual manera, te encontrarás con clientas que te caigan mejor y otras a las que no soportes, pero créeme que no te aburrirás, porque no pararás de hacer cosas. Y lo mejor de todo es que no habrá dos días iguales.


Siempre lucirás perfecta


Ya desde que empiezas en la academia, los cánones de la imagen que debes proyectar en tu profesión son bastante estrictos. Si trabajas como esteticista, tendrás que seguir un protocolo de higiene e imagen personal. Entre otras cosas, las esteticistas deben llevar el pelo recogido e ir perfectamente maquilladas, además de llevar el uniforme limpio e impecable. Esto acabará influyendo en tu vida diaria y vayas donde vayas siempre tendrás este look profesional y deslumbrante sin apenas esfuerzo.


Puedes crecer profesionalmente de manera rápida


Así como en otras profesiones se requieren muchos años de experiencia para ser capaz de evolucionar profesionalmente, en el sector de la estética es más una cuestión de actitud. En general es un sector en el que es fácil ser una más pero también es fácil, con un poco de ganas y esfuerzo, destacar entre las demás. Es un sector que puedes dominar completamente en unos pocos años y que tiene salidas profesionales muy diversas, con lo cual puedes especializarte tanto como quieras y destacar en un área muy específica de la estética.


Desventajas de ser esteticista


Los horarios de trabajo no son los mejores


Al pertenecer al sector servicios, siempre tendremos que trabajar cuando el resto de las personas tienen tiempo libre, que es cuando pueden venir al centro a realizarse tratamientos. Es por ello que los sábados es uno de los días de la semana en los cuales más faena suele haber y más llena tendrás la agenda.

Normalmente los centros de estética cierran los domingos, pero si trabajas en una zona turística o en un hotel, ten por seguro que te tocará trabajar el fin de semana completo. El hecho de no tener fines de semana libres puede ser una desventaja, ya que se te hará difícil irte fuera o compaginarlo para pasar tiempo con los tuyos. Puede que te pierdas alguna que otra escapada o comida familiar.

Por otra parte, los centros de belleza suelen cerrar bastante tarde. Normalmente hay más faena de tardes que de mañanas. Esto significa que no tendrás un horario de oficina en el que termines a las 5 o a las 6. Puede que te toque trabajar hasta las 8 o las 9. Igual que en el punto anterior, esto puede afectar a tus relaciones sociales, ya que cuando tú tengas tiempo libre, tus amigas seguramente estarán ocupadas y viceversa. Obviamente, todo depende del horario que te toque y de la zona donde trabajes.


Es un trabajo que desgasta física y mentalmente


El trabajo de esteticista en sí es bastante duro desde el punto de vista físico, sobre todo cuando realizamos muchos masajes corporales o tratamientos de adelgazamiento. Es probable que te acostumbres rápido a esta actividad, pero habrá días en los que termines cansada físicamente. Si sueles dedicarte más a hacer faciales o manicuras, pasarás más rato sentada y no te cansarás tanto. 

A nivel mental también agota el hecho de tener que tratar con tantas personas diferentes cada día. Cada persona te cuenta sus cosas, algunas vienen de mal humor y lo pagan contigo, otras vienen cargadas de energía y aceleradas, otras ni te hablan y te pasas el rato que dura el tratamiento con un silencio incómodo en la cabina. En resumen, estas interacciones con personas tan diferentes hace que te tengas que adaptar un poco a su energía y hay días en los que esto desgasta más que otros y puedes notar que aunque físicamente no estás cansada, mentalmente sí lo estás y lo único que quieres irte a la cama y que termine el día.


El volumen de trabajo es muy variante


El volumen de trabajo que hay en un centro de belleza no es algo constante. Depende mucho de la época del año, así como del día de la semana, el día del mes y los festivos.

Durante el verano la gente se suele realizar más tratamientos de estética y siempre hay más faena. Lo mismo ocurre los días antes de festivos y puentes. Las clientas se van de vacaciones y quieren estar todas a punto.

En épocas de grandes gastos, como después de las navidades o cuando comienzan las clases en los colegios, se suele notar un bajón de faena, así como a finales de mes a veces también se nota que el trabajo baja, ya que la gente tiene menos dinero para gastar que a principios de mes.

Habrá días en los que te aburrirás como una ostra y otros en los que no pararás quieta en todo el día, ya que la cantidad de faena será descomunal. Esto es algo a lo que te acostumbrarás, aunque al principio cuesta un poco y no sabrás qué hacer en tus ratos muertos. Después los días de mucha faena sentirás el llamado estrés de esteticista. Pero pronto te acostumbrarás y aprenderás a manejar el volumen de trabajo cambiante, aprovechando tus días más tranquilos para darle caña a las redes sociales, rediseñar tu escaparate o hacer alguna formación, y rindiendo al máximo en los días buenos para facturar todo lo que puedas.


Puede que tu salario no sea muy alto

El salario medio de esteticista por cuenta ajena suele ser bastante bajo. Este es uno de los principales motivos por los que algunas esteticistas abandonan la Estética y cambian de profesión. En general no es una profesión bien pagada, aunque se puede llegar a ganar bien si te montas tu propio negocio o si trabajas en el extranjero. Cuanta más formación tengas y experiencia, tus posibilidades de ganar un mejor sueldo aumentan notablemente. ¡Así que no dejes que el tema del sueldo te desanime en tu carrera como esteticista! Confía en ti y verás como acabas ganando lo que te mereces.


Problemas médicos derivados de tu profesión


Debido al contacto continuo con productos, es posible desarrollar alergias y dermatitis. He conocido casos de esteticistas que han tenido que dejar su profesión porque ya no podían seguir trabajando con ciertos productos.

El dolor de espalda también es algo muy común. Es súper importante mantener una buena postura cuando estés trabajando en cabina, así como contar con una camilla regulada adecuadamente a tu altura. Trata de no realizar sobre esfuerzos y de hacer ejercicio regularmente para fortalecer los músculos de tu espalda y evitar futuras lesiones.

Si pasas muchas horas de pie, es posible que se nos acumule retención de líquidos en piernas, aunque esto también depende mucho de tu genética y de tu estilo de vida fuera del trabajo. Intenta sentarte y levantarte bastante durante el día y caminar por el centro (moverte en general). 

El dolor de manos y las lesiones en las muñecas desgraciadamente también es algo que sucede a menudo. Deberíamos realizar ejercicios de manos antes de cada masaje, o al menos al comenzar el día. Igual que en los masajes o en el deporte primero tenemos que calentar los músculos antes de trabajarlo, deberíamos hacer lo mismo con nuestras manos, ya que son nuestra herramienta de trabajo y sin ellas, las esteticistas estamos perdidas.


Puedes ser percibida como una persona poco inteligente


Desgraciadamente es una profesión que en general no es muy respetada por personas que no trabajan en el sector. La mayoría de la gente se cree que las esteticistas solo hemos aprendido a depilar y hacer masajes y poco más.

A menudo me sorprendo con personas que me preguntan si para ser esteticista he estudiado algo, y yo interiormente pienso: “la madre que la parió”. Vale que no es lo mismo estudiar Estética que sacarse un doctorado, pero la realidad es que tenemos que saber de anatomía, dermatología, cosmetología, nutrición, etc.

Si bien es cierto que hay profesionales con más conocimientos teóricos que otras, eso no quiere decir que las esteticistas seamos analfabetas o poco inteligentes, pero podemos ser juzgadas y percibidas como poco inteligentes por el simple hecho de haber escogido esta profesión en lugar de cualquier otra.


Las mujeres de tu familia y tus amigas se aprovecharán de ti para que las depiles y les des masajes gratis


Esto es así. A la que empiezas a estudiar estética, lo primero que te dicen todas las chicas es: si necesitas a alguien para practicar, ya sabes. Déjame decirte que esto está bien al principio, cuando realmente necesitas practicar, ¡pero es que hay gente que al cabo de 10 años todavía te está diciendo que le hagas tratamientos gratis para practicar!


Pondrás a los demás como prioridad en lugar de a ti misma


Las esteticistas tenemos una predisposición a ser serviciales. Estamos acostumbradas a trabajar de cara al público y sabemos lo importante que es la atención al cliente. Siempre intentamos satisfacer al cliente en todo lo posible y esto a veces puede jugar en nuestra contra.

Hay que tener cuidado con no poner las necesidades de los clientes ante las tuyas. Tienes que dedicar tiempo a cuidarte y mimarte a ti misma, si no, corres el peligro de sentir que das demasiado de ti a los demás y esto puede conllevar emociones negativas que acabarás asociando a tu trabajo. Respetarte a ti misma es lo primero.


En ocasiones tendrás que ejercer de psicóloga


Todo el mundo tiene problemas y muchas veces te encontrarás con clientes que no tienen a nadie que realmente les escuche. En nuestro trabajo, el hecho de tener un contacto tan cercano con los clientes (tocamos su piel, vemos sus partes más íntimas, etc) les coloca en una situación de vulnerabilidad. El simple hecho de tumbarte en una camilla hace que tengas ganas de hablar de ti misma.

En ocasiones te encontrarás con personas que te contarán sus problemas y puede que escuches asuntos muy serios y situaciones bastante fuertes. Tienes que estar preparada para eso. Trata de no juzgar y de mostrar empatía. No tienes que dar consejos ni decirle a nadie lo que tiene que hacer, ya que no eres ningún psicoterapeuta, pero sí puedes escucharla y mostrarle tu apoyo. Hacer sentir bien a las clientas es parte de nuestro trabajo.

Pero ojo, también tienes que mantener la distancia y no dejar que te afecte emocionalmente. Recuerdo una vez que una clienta me contó que su marido se había suicidado recientemente. Recuerdo otra que había perdido tres hijos. A veces no sabes ni qué decir, pero si te lo cuentan a ti, probablemente es porque no tienen mucha gente alrededor con la que sincerarse y exponer sus sentimientos.


Espero que te haya gustado este artículo. Como ves, ser esteticista tiene más ventajas que desventajas. ¿ Se te ocurre algo que añadir?